Una traficante conocida como “La reina de la ketamina” fue condenada a 15 años de prisión este miércoles 8 de abril en un tribunal de California, por su responsabilidad en la muerte del actor Matthew Perry.
Se trata de Jasveen Sangha, de 42 años, quien se encuentra bajo custodia federal desde 2024. La mujer se declaró culpable el año pasado de varios cargos, entre ellos distribución de ketamina con resultado de muerte o lesiones graves.
Una red de suministro de drogas
Sangha, ciudadana estadounidense y británica, fue una de las cinco personas condenadas por este caso. Según la investigación, dirigía un negocio de venta de drogas desde su departamento, donde abastecía a clientes de alto poder adquisitivo vinculados a la industria del entretenimiento. Incluso, se presentaba como proveedora exclusiva para un “círculo VIP” de celebridades.
De acuerdo con la fiscalía, la ketamina llegaba al actor a través de un intermediario, Erik Fleming, quien a su vez se la entregaba a su asistente personal, Kenneth Iwamasa. Este último fue quien le administró varias dosis, incluida la que resultó fatal el 28 de octubre de 2023.

Intento de encubrimiento y pruebas
Tras la muerte del actor, Sangha intentó eliminar evidencias. Según la investigación, pidió a un colaborador borrar los mensajes intercambiados. Para los fiscales, su conducta reflejó una “total indiferencia por la vida” y una clara prioridad por el beneficio económico.
Durante el allanamiento a su vivienda, las autoridades encontraron diversas sustancias ilegales, como metanfetamina, cocaína, éxtasis y pastillas falsificadas, además de elementos utilizados para el narcotráfico, incluyendo balanzas y máquinas para contar dinero.
Implicación de profesionales de la salud
El caso también reveló la participación de médicos. Uno de ellos, Salvador Plasencia, ya fue condenado por distribuir ketamina al actor, mientras que otro doctor recibió una pena menor.
Según las autoridades, Perry pagaba más de 2.000 dólares por dosis, un precio muy superior al valor real de la sustancia.
Otros implicados, como el asistente y el intermediario, serán sentenciados en los próximos días.
Impacto y contexto de adicción
La muerte de Matthew Perry generó conmoción mundial y reavivó el debate sobre su larga lucha contra las adicciones. Durante años, el actor habló abiertamente sobre sus problemas con el alcohol y los analgésicos, y en sus últimos tiempos parecía haber alcanzado cierta estabilidad.
La ketamina, aunque utilizada en tratamientos médicos para la depresión, puede generar dependencia si se consume sin control. Según la investigación, el actor había desarrollado adicción a esta sustancia en los meses previos a su fallecimiento.
Este caso no solo impactó a los seguidores de Friends, sino que también dejó al descubierto una red de distribución ilegal de drogas en el entorno de celebridades.

