El rapero Tekashi 6ix9ine ingresó en enero al Centro de Detención Metropolitano de Nueva York tras admitir que agredió a un hombre y que estaba en posesión de drogas. Estas acciones constituyeron una violación directa de su libertad condicional.
No era la primera vez que incumplía estas condiciones: en diciembre de 2025 ya había sido condenado a tres meses de prisión, y en 2024 recibió otra pena de mes y medio por faltas similares.
Sus problemas legales se remontan a 2017, cuando aceptó formar parte de la pandilla Nine Trey Gangsta Bloods. Como consecuencia, en 2019 fue condenado a dos años de cárcel y a cinco años de libertad condicional, pena que se redujo gracias a su colaboración con las autoridades al proporcionar información sobre miembros del grupo.
Durante su reclusión en el centro penitenciario, coincidió con otros presos de alto perfil, entre ellos Luigi Mangione y el político venezolano Nicolás Maduro, quien fue trasladado desde Caracas a comienzos de año y enfrenta un proceso judicial en Estados Unidos junto a su esposa, Cilia Flores.
Salida de prisión y curiosa anécdota
El rapero recuperó su libertad el pasado 2 de abril, tras cumplir una condena de tres meses.

A su salida, compartió un video en redes sociales donde se le ve celebrando con varios seguidores que lo esperaban afuera del penal. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue que llevaba un peluche del personaje Bob Esponja.
Según explicó, el muñeco estaba autografiado por Nicolás Maduro. El artista mostró la firma, acompañada de la fecha “2 de abril” y la letra “V”, que —según él— significa “Venezuela por siempre”.
Visiblemente emocionado, Tekashi —cuyo nombre real es Daniel Hernández— apareció sonriente, vestido con una sudadera color blanco hueso, y se despidió de quienes lo observaban desde las ventanas del centro penitenciario.

